La preocupación es un asesino silencioso. Es como un veneno lento. Es una enfermedad crónica. De hecho, es una enfermedad que es mucho más terrible que las enfermedades físicas. La preocupación no solo afecta nuestro cuerpo sino también nuestra mente.

Si piensa seriamente, descubrirá que realmente no tiene sentido preocuparse por nada. Es realmente una tontería preocuparse por el pasado o el futuro. Nadie puede cambiar el pasado. Lo que haya sucedido, ha sucedido. ¿Por que preocuparse? ¿Cómo puede afectarnos algo que aún no ha sucedido? ¿Cómo estamos tan seguros de que el futuro es tan sombrío? Las cosas pueden salir bien. ¿Por qué preocuparse entonces? La preocupación simplemente nos cansa y disminuye nuestra capacidad de pensar y planificar con claridad. Promueve el pensamiento negativo. En lugar de preocuparnos, deberíamos usar afirmaciones y resoluciones positivas.

Si la preocupación pudiera resolver el problema, todos se preocuparían tanto como sea posible. La resolución de problemas requiere un pensamiento claro y planificación. Pero la preocupación nos hace incapaces de pensar y planificar con claridad. Muchas cosas, si van a suceder, sucederán independientemente de nuestra preocupación. Si va a llover, lo hará.

Nos preocupamos por las cosas pequeñas. El peor de los casos puede no ser lo suficientemente malo como para preocuparse. Has enfadado a tu jefe. Te preocupa que pueda despedirte. ¿Que pasará?  dejame decirte que Ese no es el fin del mundo. Aun estas vivo/a  Quizás conseguirías un mejor trabajo. o Temes ir a la oficina al día siguiente. Piensa en enviar su carta de renuncia. Preocupado por llegar a la oficina. El jefe te llama. Se disculpa Fue su error!

No solo no debemos preocuparnos por las cosas pequeñas, sino que tampoco debemos preocuparnos por cosas aparentemente grandes. Las cosas que parecen hoy muy grandes e importantes parecerán un poco mañana. En su vida estudiantil, debe haberse preocupado durante días por la respuesta incorrecta que dio, a pesar de que sabía la respuesta correcta, a un tipo de pregunta objetiva que solo tenía media nota. ¿Cuánto te preocupaba un vestido en una ocasión especial, conocer a un chico o una chica que te gustaba o el cambio de residencia de la familia de un amigo? ¿Importan un poco hoy? ¿Por qué preocuparse por la leche derramada, un vaso roto o un autobús perdido?

Por supuesto, ningún cuerpo se preocupa por preocuparse. La preocupación simplemente viene a la mente y luego nunca se va. Pero muchas personas nunca se preocupan. Parece que preocuparse es una especie de mal hábito. Como todos los malos hábitos, el hábito de preocuparse también es difícil de eliminar. Entonces, en primera instancia, nunca convierta la preocupación en un hábito. En segundo lugar, trata de desviar tu mente. Piensa en cosas positivas. Póngase a trabajar con alguna actividad física. Manténgase alejado de las personas que habitualmente se preocupan por el tipo y que siempre ven el lado negativo de una cosa.

En lugar de preocuparse inútilmente, uno debe tomar medidas positivas:

¡SEA FELIZ!

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